Comparte esta noticia con tus contactos!
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedINEn un momento en el que la belleza abraza la naturalidad y huye de los excesos, la medicina estética vive su propia transformación. El foco ya no está en “borrar” arrugas, sino en entender el rostro como un todo. Es lo que el Dr. Antonio Fustes, médico estético en Clínicas Dorsia, denomina arquitectura facial, un concepto que está marcando el presente (y el futuro) del sector.
“La arquitectura facial es la base sobre la que se construye el rostro: hueso, grasa, músculo y piel. Cuando estas capas se alteran con el paso del tiempo o el estilo de vida (genética, exposición solar, tabaco, alcohol, mala alimentación, deporte excesivo, etc.), es cuando empiezan a aparecer los primeros signos del envejecimiento”, explica el Dr. Antonio Fustes, médico estético de Clínicas Dorsia.
Durante años, la medicina estética se centró en corregir signos visibles de forma puntual. Hoy, sin embargo, la tendencia es otra: ir al origen. “Tratar solo arrugas es quedarse en la superficie. En muchos casos, el problema está en estructuras más profundas que deben abordarse primero para conseguir resultados realmente naturales”, señala el experto.
Así, por ejemplo, un surco nasogeniano o una línea de expresión dejan de entenderse como un problema aislado para convertirse en la consecuencia de cambios estructurales en el rostro, como la pérdida de soporte en zonas como los pómulos en el caso del surco, o al movimiento muscular en el caso de las líneas de la frente.
Por otro lado, otro de los errores más frecuentes ha sido abordar el envejecimiento facial de forma fragmentada. “El principal error ha sido no realizar un diagnóstico adecuado y tratar cada capa de manera aislada y no como un conjunto. Hoy sabemos que el abordaje debe ser global, progresivo y adaptado a cada paciente”, afirma el experto.
Este enfoque integral permite respetar la fisionomía de cada persona y evitar resultados artificiales. “La naturalidad no depende del tratamiento en sí, sino de un buen diagnóstico, de respetar la fisionomía, aplicando cantidades y técnicas adecuadas de forma progresiva, evitando excesos”, añade.
Dentro de este nuevo paradigma, ganan protagonismo los tratamientos que actúan desde el interior de la piel. Entre ellos, destacan los bioestimuladores de colágeno a base de ácido poliláctico, una de las grandes tendencias en consulta cuyo objetivo es activar la producción natural de colágeno. “A diferencia de otros tratamientos que buscan restaurar volumen de forma inmediata, estos actúan estimulando las células responsables de producir colágeno, mejorando progresivamente la firmeza y la calidad de la piel”, explica.
Este tipo de abordaje resulta especialmente interesante en casos de flacidez, ya que permite reforzar la estructura cutánea sin modificar la expresión facial. Además, los resultados se desarrollan de forma gradual, lo que contribuye a un aspecto mucho más natural.
En el caso de los estimuladores, el experto indica que tienen mayor efecto en la zona posterior del rostro, e incluso en mejillas y fosas temporales, y nunca cerca la boca o zona de las ojeras, puesto que los riesgos adversos en esas zonas son elevados.
Y es que, la combinación de técnicas y la planificación a medio y largo plazo son clave, ya que no existe una única solución para abordar el envejecimiento facial. La tendencia actual pasa por combinar diferentes técnicas, desde bioestimulación hasta rellenos, peelings, láser, radiofrecuencia o vitaminas, dentro de un plan personalizado y siempre respetando los tiempos adecuados entre unos y otros.
“Lo importante no es solo qué tratamiento se realiza, sino cómo se integran todos ellos en el tiempo. La combinación y la planificación son clave para mantener resultados y mejorar progresivamente el aspecto del rostro”, subrayan.
Este cambio de paradigma también responde a una evolución en el perfil del paciente, que busca resultados naturales, progresivos y respetuosos con su identidad.
En este contexto, el papel del especialista es clave. “Una correcta valoración médica y un diagnóstico individualizado son fundamentales para garantizar la seguridad y lograr resultados armónicos”, concluye el Dr. Fustes.
noticias-empresa
noticias-empresa
noticias
noticias
tendencias
noticias
noticias
tendencias
noticias
Empieza la cuenta atrás para la gran noche de la peluquería española: los...
Nuevas técnicas, hábitos de consumo en constante evolución, especialidades...
HCIC es el encuentro internacional para profesionales del sector del...
El lipoláser (o lipólisis láser) es un procedimiento estético que usa...
La industria capilar evoluciona a un ritmo sin precedentes, integrando...
La belleza natural nunca ha sido una idea fija. Siempre ha evolucionado...
Ya sea para las uñas, el maquillaje o el cuidado de la piel, las mujeres...
El maquillaje se remonta al año 6000 a. C., a la época egipcia. Los egipcios...
Una de las consultas más importantes a la hora de elegir la formación...
El Gua Sha es una herramienta de masaje facial que se originó en la medicina...
Lo llevan a menudo Elsa Pataky, Angelina Jolie, Sabrina Carpenter o Amanda...
Aunque a veces se confunde con lo natural, el concepto Clean Beauty es más...