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Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedINEl verano es, sin duda, la época del año en la que el cabello sufre más.
La radiación UV, la subida de la temperatura, los cambios de humedad ambiental y el viento dañan y mucho el cabello, que termina muy deteriorado: Seco, áspero, apagado, quebradizo, frágil y difícil de peinar.
No debemos de olvidar que a los daños del sol, el viento y el calor (con exceso de humedad o con falta de ella), se suman los otros efectos devastadores del verano en el pelo: exceso de agua, sal marina y cloro, que actúan como despigmentantes, deteriorando la coloración.
Todos estos factores adversos causan los siguientes daños:
- El calor deshidrata la fibra capilar, esto fragiliza la queratina y esta termina rompiéndose
- Con el calor, el pelo se vuelve poroso y estas micro-roturas no dejan que la luz se refleje bien, por lo que el pelo se ve mate
- Las puntas se abren por culpa del sol, que deteriora la cutícula sin solución
- El pelo se termina rompiendo porque, por culpa de la deshidratación producida por el calor, se pierden lípidos e hidratación interna
- El color, sobre todo teñido, se deteriora mucho y también se amarillea porque los aminoácidos que constituyen la fibra capilar, con la exposición al sol, liberan unas moléculas amarillas.
Los protectores solares para pelo se encargan de crear una barrera en el cuero cabelludo y en el cabello para proteger a ambos de las radiaciones solares.
Mucha gente usa con este mismo fin una simple mascarilla nutritiva (se la pone y la deja expuesta todo el tiempo que está en la playa o la piscina) pero el problema es que esto no permite sumergir la cabeza.
Lo mejor es comprarse un protector específico para el pelo. Los venden en formato aceite, bruma o tipo acondicionador sin aclarado.
Todos llevan ingredientes nutritivos que aíslan la fibra y SPF alto o muy alto.
Debe contener los ingredientes necesarios para proteger nuestra melena de la acción solar y preservar la fibra capilar de los posibles daños. Mucho más cuando, en su versión más práctica, son excelentes desenredantes que ayudan a recuperar el peinado después de nadar en el mar o la piscina.
Sus funciones principales son:
– Proteger de los rayos UV, sal y cloro.
– Ayudar a reparar y sublimar la fibra capilar.
– Aportar al cabello hidratación y flexibilidad.
– Minimizar la pérdida de color.
– Evitar la rotura.
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